Las cabañas han constituido durante siglos el refugio para los pastores que acudian durante el invierno con el ganado desde los valles del Salazar y Roncal, eran punto de encuentro y descanso para unos hombres con un duro trabajo que aprovechaban las cabañas para reunirse y contar anecdotas, noticias etc al luz de la lumbre y junto a un buen puchero de rancho bardenero.
Les proponemos rememorar esos tiempos, con un menu en el que lo importante no va a ser la exquisitez de los ingredientes (conejo y patatas fundamentalmente), ni siquiera la delicadeza de una vajilla inexistente (no existe el concepto de plato para un tradicional rancho bardenero), y mucho menos la tecnologia empleada en la preparacion del mismo, no, lo importante de un rancho bardenero es el entorno, en plena Bardena, preparando un rancho en buena compañia a la luz de una lumbre que poco a poco va calentando los ingredientes mientras los comensales conversan y cuentan anecdotas del dia o comentan expectativas futuras.  |